Una imagen de la maldad


La foto que acompaña el texto fue tomada hace días. Se trata de un lobo que apareció en Lena (Asturias) colgado en una señal de tráfico.

Es una perfecta imagen de la maldad. No porque sea de un lobo, animal que en las zonas rurales representa precisamente la maldad, sino porque quien se dedica a hacer algo así es un ser muy vil, ruin, miserable y mala persona.

Ya en próximas entradas trataremos del lobo en las zonas rurales, tema polémico donde los haya, epicentro del enfrentamiento entre dos visiones del mundo rural: ganaderos vs. ecologistas, con los gobiernos autonómicos como árbitro, a veces no neutral. Hay mucho que decir del lobo. Temido y odiado por unos, admirado y mitificado por otros, es difícil llegar a discutir de este tema sin que no se calienten los ánimos. Baste mirar en Facebook alguno de los grupos y discusiones en torno al tema.

Seguramente que en estas polémicas, los ganaderos tienen mucha razón en sus quejas; también los defensores de los animales tienen sus motivos, y muy razonables. Pero quien sobra en esta discusión son aquellos cazadores que gozan matando y se aprovechan de los argumentos de los primeros.

No me extiendo más. Si el salvaje o los salvajes que hicieron lo de la foto piensa que ayuda a los ganaderos, se equivoca y mucho; si piensa que con algo así amedrenta a alguien, se vuelve a equivocar. Con una acción así lo único que hacen es demostrar que además de tontos son muy malas personas.