Curiosidades: el ferrocarril por La Cepeda


Fíjense en ese mapa. Verán que, trazadas a mano, hay dos líneas marcadas en negro. Son trazados del ferrocarril; el primero de ellos situado al norte y que aparece tachado era más recto e iba de León a Ponferrada dejando de lado a Astorga. ¿Se imaginan lo que hubiese supuesto un trazado por La Cepeda en lugar de por de la ribera del Órbigo?.

Pues ya se lo digo yo. En estos momentos, Veguellina de Órbigo, sin la estación de tren pues sería un pueblo como Villoria o Villarejo, quizás más pequeño. En cambio, de haber sido realizado el otro trazado quizás Quintanilla del Monte o Sueros fuesen en la actualidad núcleos importantes.

Cualquier historiador de la economía sabe que los ferrocarriles fueron esenciales en el desarrollo económico al asegurar transporte más eficiente, más barato, seguro y rápido que los medios de transporte tradicional. De igual manera, la construcción de la propia red de transporte generó una demanda directa de productos de distintas industrias, tales como acero o carbón, y por supuesto de mano de obra.

Ahora bien, más allá de la demanda de materias primas como carbón, acero o madera, el ferrocarril fue fundamental en el desarrollo económico ya que facilitó la integración de los mercados nacionales. En el caso de España, hasta la llegada del ferrocarril, el sistema de transportes tradicional era lento, irregular, tenía una capacidad limitada, y era extraordinariamente caro. Además el transporte encarecía los productos, tanto agrícolas como manufacturados, hasta el punto que su comercialización ofrecía escasas expectativas de beneficios.

Volviendo al caso que nos ocupa, la llegada del ferrocarril a Veguellina permitió dar salida de los productos agrícolas (remolacha, lino, patatas, alubias, etc) del Páramo leonés y de la fértil ribera del Órbigo a los centros urbanos lo que a su vez atrajo industrias como la Azucarera, la Linera, etc. Pero ese ya es otro tema… Les prometo que en este blog habrá entradas sobre la remolacha azucarera en la provincia de León… y también sobre el lino.

Como les decía, cuando descubrí ese mapa estuve un tiempo intrigado. Me llamaba la atención la línea trazada que enlazaba Quintanilla del Monte con Sueros. Un tiempo después encontré la solución al enigma. Se trata del trazado proyectado originalmente en 1858 como pueden ver acá:

¿Por qué se optó por otro trazado? Pues no lo sé. Quizás Astorga tuvo algo que ver. Tal vez Javier Revilla tenga la respuesta… y la pueda dejar en los comentarios.