Pérdidas, desapariciones y olvidos: el Alfolí de Boñar


Una de las noticias más destacadas de hace unos días fue la condena al empresario leonés Vitorino Alonso por un delito contra el patrimonio al ordenar destruir la cueva neolítica de Chaves (Huesca) para colocar comederos y abrevaderos para cabras.

Estoy casi seguro que ese ‘atentado’ contra el patrimonio quedará impune ya que el ‘delincuente’, cada vez que debe afrontar multas o cargas económicas se ha declarado insolvente a pesar de haber recibido más de 1.700 millones de EUR en ayudas del Estado.

Impune quedó la demolición en 1996 del Alfolí de Boñar (en la foto), decidido por los lumbreras del ayuntamiento encabezado por Celia Reguero; o el derribo a finales del 2009 de la Casona Blasonada de Puebla de Lillo para construir en su lugar un hotel; o el palacio de los Allende de Burón que en 1990 fue desmontado piedra por piedra y ahí sigue con las piedras amontonadas y criando maleza. La lista es larga: Lancia, Cacabelos, Plaza del Grano… Basta con echar un vistazo a la Lista Roja del Patrimonio de la Asociación Hispania Nostra elaborada para “dar a conocer y proteger aquella parte de nuestro Patrimonio cultural y natural que se encuentra en abandono y en peligro” para hacerse una idea de la situación. Acá el enlace.

En fin… Se nos debería caer la cara de vergüenza, aunque en este país de especuladores ya todo da igual. No sólo no hay el más mínimo respeto por la cultura, sino que además presumimos de ignorantes. Y así nos va…