¿Qué esconde la alcaldesa de Valderas?


El rotoEn los últimos días, la alcaldesa de la localidad leonesa de Valderas ha aparecido en varios medios de comunicación (aquí y aquí la prueba) quejándose amargamente de la deuda del Ayuntamiento.

La primera pregunta que surge es quién le mandó meterse en esos berenjenales. Es curioso, que siempre haya un personaje que se meta a arreglar las cosas, cuando éstas no tienen arreglo. En este sentido me viene a la cabeza la pintada aquella de una pared en Salamanca: alguien había escrito ¡Arriba España! y debajo otro, sin duda más inteligente, puso: “El que la tiró que la levante”. Pues eso, el que lo jodió que lo arregle.

Bien, volviendo al tema. Con pelos y señales la alcaldesa ha detallado que le llegan cuentas de ‘cigalas y langostinos’, un ‘somier y una cama’… y que tendrá que rebajar sueldos, que la situación es muy complicada, que bla, bla, blá.

Bien. Imagino que conocen la historia y de dónde viene esa deuda. En los años de bonanza, la corporación municipal presidida por el controvertido Eloy José Rubio de Lamo convirtió a Valderas en uno de los Ayuntamientos más endeudados de España. Se dice bien y no vamos a dar más detalles ya que con cualquier búsqueda en Google obtendrán todos los detalles del tema y del personaje.

De todas maneras, y aunque nadie duda de que la situación es un desastre, a mi me da que la actual alcaldesa esconde algo. Quizás esté preparando el terreno… o preparando a sus convecinos para que acepten ‘malvender’ propiedades comunales, como la Dehesa de Trasconejo.

Explotada por unos 70 vecinos del pueblo, la ‘brillante’ idea de la alcaldesa es ‘arrendarla’ por un período mínimo de 50 años para saldar una deuda de 800.000 euros; curiosamente el arrendatario sería un ‘señorito’ madrileño, dueño a su vez del monte del marqués, que a precio de saldo se queda con el pueblo entero de Valderas.

Dice la alcaldesa que se trataría de una  una ‘concesión administrativa’, y que la persona adjudicataria ‘no adquirirá ningún derecho sobre el mismo’. Como si 75 años no fuese nada; y eso que no venga alguien después y la acabe vendiendo. Teniendo en cuenta que lo obtenido del arriendo de la Dehesa no cubre ni una cuarta parte de la deuda total del Ayuntamiento (más de 4 millones de euros), quien firma que esto del arriendo no es un primer paso, para preparar la gente, y que después se acabe vendiendo.

Afortunadamente la presión vecinal ha conseguido parar momentáneamente este expolio pero, como les decía, vistos los llantos y quejas de la alcaldesa, quizás quiera volver a la carga con esta medida. Surgen muchas preguntas al respecto: ¿para pagar facturas de langostinos, es necesario ‘arruinar’ a varias generaciones del pueblo? ¿por qué todo este derroche del ayuntamiento lo tienen que pagar los agricultores y ganaderos del pueblo? ¿por qué este interés de la alcaldesa ‘desprenderse’ de la Dehesa? ¿tiene ya preparada su ‘puerta giratoria’ para cuando acabe el mandato? ¿la alcaldesa, está al servicio del pueblo o del cacique madrileño que quiere quedarse con las propiedades del pueblo de Valderas?… En fin. Ella sabrá por qué lo hace.

La Dehesa Trasconejo fue siempre un comunal conflictivo, como mostramos en esta entrada, pero si la alcaldesa se sale con la suya, quizás pase a ser historia puesto que habrá desaparecido. La alcaldesa también pasará a la historia por ser la persona que ‘malvendió’ el comunal de Valderas, una propiedad de los vecinos que durante siglos ‘quitó mucha hambre’ y ‘proporcionó mucha riqueza’ al pueblo.

¿Tienes algo que decir al respecto? Te invito a hacerlo en los comentarios.